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11 de Enero de 2015

Street art en la ciudad

Este nuevo año trae una nueva iniciativa municipal cuya plasmación tendrá un impacto fundamental sobre todo en el casco antiguo Las medianeras se convierten en lienzos.

MARÍA VICTORIA REVILLA Elalmería.es - [Crónica]

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Al igual que aquellos que ven en la crisis la palabra oportunidad, Almería capital se va a embarcar en un proceso renovador que convertirá las medianeras, esas paredes de los edificios sin nada más que desconchones en la mayoría de los casos, en lienzos blancos sobre los que crear elementos singulares con un significado cultural y social que aporte atractivos -incluso turísticos- a la ciudad. En este nuevo año el Ayuntamiento ofrecerá a las comunidades de vecinos ayudas a fondo perdido con las que poder embellecer estas paredes anónimas y olvidadas mediante un plan que tendrá su mayor impacto en el casco histórico, el núcleo urbano donde la concentración de medianeras es símbolo del libertinaje del híperdesarrollismo vertical.

Cualquier paseo aleatorio por la zona antigua de la capital da fe de ello con una mayoría aplastante de edificios con apariencia lamentable y medianeras con impacto estético negativo sobre el conjunto, que adolece, además, de espacios libres y ajardinados. Hasta ahora el Ayuntamiento ha venido destinando dinero público a la mejora de fachadas mediante el programa de rehabilitación privada, a través del cual han sido reformados 400 inmuebles desde su creación en 1996. Ahora que este programa cumple su mayoría de edad, la Gerencia de Urbanismo se embarca en otra iniciativa que, como el anterior, irá dando sus frutos de forma progresiva y que podrá, si se le da continuidad, corregir los errores del pasado con un plan que ve en el desastre urbanístico de las medianeras una oportunidad de hacer ciudad.

Fue en la década de los sesenta cuando Almería, según la opinión compartida, se sumergió en la etapa desarrollista más dañina de los últimos siglos. Numerosas viviendas del casco antiguo fueron derribadas por la especulación con el pretexto de dar cabida al desplazamiento de habitantes de municipios rurales a la capital. El urbanismo desarrollado en la ciudad entre los años 1950 y 1970 se caracterizó por una sustitución indiscriminada del patrimonio del centro histórico, utilizando como único instrumento la fijación de alineaciones, sin regular usos, ni exigir cesiones de ningún tipo. El primer Plan General que tuvo Almería en 1950, que pretendía dar respuesta a ese rápido crecimiento de la población y a la falta de espacio para construir por las barreras naturales, fue, podría decirse, violado. El Pleno Municipal de 22 de junio de 1962 modificó las ordenanzas, permitiendo una mayor elevación de la altura de las nuevas edificaciones y dejando, además, los máximos a discreción del Ayuntamiento. "Una verdadera osadía para los que entonces tenían el poder y el control para autorizar las edificaciones. Permisos que, seguramente en muchos casos, para concederlos se obviara su conveniencia desde un punto de vista arquitectónico y urbanístico, sino solo desde el interés económico de algunos particulares", reza el mea culpa del Ayuntamiento, medio siglo después, en su Plan Municipal de Medianeras.

Surge así la Almería esperpéntica de las paredes medianeras de los edificios de distintas alturas, un rascacielo novedoso donde el "piso" socialmente representaba en aquellos momentos el progreso y una muestra de mejora económica frente a la vivienda tradicional almeriense -las casas decimónicas burguesas de baja y una altura, y las viviendas obreras de 'puerta y ventana'-. Edificaciones que constituían parte del legado cultural y arquitectónico almeriense más representativo desaparecerán bajo la piqueta y la excavadora para dar paso a moles en calles sin la anchura necesaria y sin reservas de suelo para equipamientos culturales, sanitarios, asistenciales, colegios o zonas verdes. "El fruto -comentan los expertos- será escandaloso": la 'ciudad vertical' desordenada con un efecto estético, el de las medianeras, deplorable, a merced de los intereses de los propietarios de suelo y demás personas implicadas en el proceso edificatorio.

La aparición de las medianeras no es un fenómeno exclusivo de Almería y ya en otras ciudades, como Barcelona, Vigo o Castellón, los ayuntamientos llevan años desarrollando iniciativas como las que planea emprender en 2015 la Gerencia de Urbanismo, que están convirtiendo las paredes de los edificios en un museo abierto en manos de artistas del espray, paisajistas y arquitectos.

Almería se une así a la tendencia de otras urbes que han logrado modernizar el aspecto visual del paisaje urbano con coloristas fachadas, como Lisboa, Berlín, París o Nueva York. Para ello, el concejal de Economía y Territorio, Pablo Venzal, encargó en 2013 un diagnóstico de la ciudad con el que poder confeccionar el Primer Plan Municipal de Medianeras. "Hemos detectado -concreta el edil- la existencia de 280 medianeras de 221 inmuebles que, en su conjunto, suman una superficie de 82.000 metros cuadrados", sobre las que poder realizar este proyecto de street art en la ciudad.

Considerando una medianera toda aquella pared de tres o más alturas de diferencia entre los dos edificios que la comparten y las surgidas por un cambio de alineación de las calles, el inventario realizado partió de un primer análisis a través de la herramienta informática de Información Geográfica, SIG. Este primer censo se ha centrado en las construcciones de las décadas 60 y 70, años en los que se produjo la mayor especulación del suelo urbano, en el centro histórico de la ciudad. Estos datos han sido cotejados y ampliados mediante salidas a pie de los técnicos, incorporando además otros edificios de construcción más reciente o con una menor diferencia de altura, pero con un gran impacto visual.

Tras el inventario, el Plan de Medianeras establece una clasificación de las mimas (individuales, conjuntos, medianerías surgidas por cambio de alineación, y aquellas que se encuentran en entornos con protección BIC -Bien de Interés Cultural-), y se establecen cinco niveles en función de su impacto visual siendo el quinto el de mayor rango. Son las "barbaridades urbanísticas" detectadas en los entornos BIC, visibles desde gran distancia o desde enclaves culturales y turísticos como la Alcazaba. Es por este nivel cinco, que el Plan marca como prioritario, por donde tiene intención el Ayuntamiento comenzar.

A la hora de las propuestas, el Plan de Almería se ha fijado en el BCN Paisatge, una institución creada por el Ayuntamiento de Barcelona a través de la cual se está interviniendo en una media de diez medianeras por año. Son varias las ideas incluidas como con un catálogo de soluciones de largo y corto plazo. Una de ellas es el revestimiento con materiales cerámicos y metálicos construyendo una nueva fachada. Es una solución duradera para medianeras muy significativas. De menor coste pero más efímera, es la creación de murales, pinturas y graffitis como el realizado en 2008 en la pared trasera del edificio de Carrefour del Paseo. Se plantea como una fórmula más adecuada en los solares a la espera de edificación. Otra solución para estas paredes con problemas de aislamiento, son los jardines verticales empleando vegetación autóctona y escogiendo especies trepadoras como buganvillas o utilizando maceteros como los patios andaluces.

De mayor envergadura y ligada a las ayudas a la rehabilitación, es adosar construcciones como adición de volúmenes, una solución empleada por ejemplo en la Torre de París 17 en la que se añadieron balcones y mejorado su aislamiento con costes muchos más bajos en comparación con la demolición y nueva construcción. El Plan de Medianeras contempla también soluciones tecnológicas con instalaciones lumínicas y sonoras, y soluciones energéticas como la instalación de placas solares en medianeras de gran dimensión y orientación para abastecer el edificio e ideas mucho más baratas como la creación de pizarras urbanas.

Será un comité evaluador el que determine el acierto, o no, de cada proyecto y la consiguiente concesión de ayudas para su ejecución. Estará compuesto, además de por técnicos municipales de la Gerencia de Urbanismo, por representantes del Colegio Oficial de Arquitectos de Almería y de la Escuela de Artes y Oficios.

Las bases del proyecto han sido recientemente aprobadas y han permanecido en exposición pública hasta el 2 de enero. Una vez aprobadas con carácter definitivo, el Ayuntamiento estará en disposición de ofrecer este año a las comunidades de propietarios la posibilidad de apuntarse a este proyecto de arte urbano sin que, en principio, les suponga gastos a las mismas. Aún no se ha hecho pública las cuantías de las subvenciones, si bien la intención municipal es cubrir el 100% del coste de las actuaciones, lo que supondría la garantía del éxito de este nuevo programa con un esfuerzo mayor en este sentido que el de la rehabilitación privada, en el que el máximo a subvencionar alcanzó el 80%.

El Plan de Medianeras no sustituye al plan de rehabilitación privada, que el Ayuntamiento mantiene en 2015. Ambas líneas de ayudas beben de hecho de la misma partida contemplada en los presupuestos municipales de este año con un dotación global de 500.000 euros, cantidad a la que Urbanismo sumará el excedente de la última convocatoria de rehabilitación privada. Las cantidades a destinar a una y otra línea están por tanto pendientes de especificar, pero la separación realizada de ambos programas le permite al Ayuntamiento poder cumplir sus expectativas del 100%.

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