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24 July 2014

Las azoteas de Barcelona se reivindican

Un grupo de arquitectas impulsa la revitalización de los terrados de los edificios en desuso para ser utilizadas de forma colectiva por los vecinos.

JSEÚS SANCHO La Vanguàrdia - [Feature]

Una de las estampas más comunes de hoy en día en algunas de las muchas azoteas de los edificios de Barcelona es la de los aires acondicionados, las parabólicas o los contadores de suministros. Con el objetivo de dar vida a estos espacios el grupo de arquitectas Encajes Urbanos está desarrollando el proyecto ‘Azoteas Colectivas' con la participación de las comunidades de vecinos para crear "espacios de oportunidad construyendo un tejido social y comunitario".

"Las azoteas antiguamente se utilizaban mucho y últimamente están un poco infrautilizadas", explica Tania Magro, una de las arquitectas que impulsa esta iniciativa. "Reivindicamos el estrato superior de las ciudades como espacio habitable colectivamente", añade Amaya Martínez, arquitecta que también forma parte de Encajes Urbanos. Hasta el momento una decena de comunidades de vecinos, tanto en Barcelona como en Valencia, ya han mostrado su interés para revitalizar sus azoteas.

DISTINTOS USOS

Entre los posibles usos, irían desde los más tradicionales como colgar ropa hasta "más colectivos que potencian las relaciones entre la comunidad como reuniones de vecinos, celebraciones, cines de verano, huertos urbanos o cubiertas verdes", explica Elena Climent, arquitecta y paisajista de ‘Encajes Urbanos'. Climent también señala otros "usos ecológicos" como la instalación "de placas solares y recogida de agua de lluvia" y usos recreativos "como piscinas" o "actividades deportivas o practicar yoga", apunta Martínez. Este grupo de arquitectas destaca que existe "una necesidad" y "unas ganas de las personas para habitar las cubiertas y aprovechar estos espacios", según se recoge en una encuesta elaborada por ‘Encajes Urbanos'. Los resultados concluían que un 90% declaraba no usar su azotea y un 5% hacerlo raras veces, aunque a un 95% sí les gustaría hacerlo.

Este colectivo también promueve la participación y facilita el consenso entre los vecinos para definir su uso y posteriormente se encargan de diseñar el proyecto del espacio. En función a lo que se destine la azotea, hay que tener en cuenta una serie de cuestiones técnicas, "si hay grietas, humedades, si es necesario arreglar el pavimento o poner uno encima", así como cuestiones de seguridad "con las barandillas o habilitar zonas de sombra, puntos de luz, de agua, el mobiliario", detalla Magro. Otra aspecto "muy importante es la vegetación o el hecho de tapar la maquinaria" que hay en las azoteas.

CUBIERTAS VERDES

Pese al potencial de las azoteas, tal como reconoce el grupo de arquitectas, uno de los principales impedimentos es llegar al "consenso" entre la comunidad de vecinos. Por otro lado, este grupo de arquitectas destaca la necesidad de fomentar ayudas más encaminadas a darles usos colectivos a estos espacios. "Las subvenciones del Ayuntamiento a las comunidades de vecinos están dotadas especialmente para resolver problemas patológicos y alargar la vida útil del edificio, desde un punto de vista más técnico, tal como sucede con las fachadas, pero no hay tanto apoyo para generar uno de los usos que se están demandando cada vez más que es el de las azoteas verdes y de uso colectivo por parte de los vecinos", explica Martínez.

Por su parte, el Ayuntamiento de Barcelona informa que tiene abierta una convocatoria para ayudas a la rehabilitación de edificios de viviendas con un presupuesto de 8,2 millones de euros y está previsto que próximamente se amplíen "poniendo mucho acento en la rehabilitación con criterios de eficiencia energética". El Consorci de l'Habitatge de Barcelona concedió durante el 2013 ayudas por un importe de 7,2 millones de euros en el que se beneficiaron un total de 251 edificios y 3.316 viviendas de la ciudad. De las ayudas concedidas, 58 actuaciones fueron por obras en azoteas y medianeras.

Por otro lado, el Ayuntamiento también está estudiando incentivos para promover las cubiertas vegetales en azoteas. En este sentido, el Consistorio está trabajando en una "propuesta técnica y en el análisis del espacio potencial y cómo trabajar en el marco normativo para posibilitarlo". Fuentes municipales añaden que los "dos grandes ámbitos para trabajar" son los edificios de nueva construcción y en las "cubiertas verdes de edificios ya construidos trabajando en colaboración con comunidades de vecinos, poniendo jardineras o buscando la manera de incrementar el verde". En función de la "estructura" del edificio, "se podrían impulsar ayudas fiscales y de financiación desde la administración". Según una estimación del Ayuntamiento, en Barcelona ciudad habría 1.764,4 hectáreas de azoteas potenciales para ser 'verdes' (67%), 513,9 hectáreas de cubiertas ligeras (20%) y 330,6 hectáreas de tejados (13%).

CULTURA EN LA AZOTEA

El grupo Encajes Urbanos, del que también forma parte Paula Roselló, ya ha desarrollado varias acciones culturales a través de ‘Azoteas Colectivas' tanto en Barcelona y Valencia. La primera acción se llevó a cabo en el marco del IV Encuentro de Arquitecturas Colectivas en el Centre Cultural Octubre de Valencia y también, en colaboración con otros colectivos, realizó una intervención temporal en la azotea de la Nau Ivanow de Barcelona. Además, Encajes Urbanos ha participado en proyectos internacionales como la construcción colectiva de una capa vegetal con plantas en un edificio de oficinas en Nueva York.

Otras iniciativas también han reivindicado el uso de las azoteas en Barcelona. Por ejemplo, la plataforma ‘Coincidències' ha programado distintos eventos culturales en azoteas privadas desde conciertos hasta representaciones teatrales. Las azoteas de Barcelona se reivindican.

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